Del 1 al 14 de julio, 46 niños y jóvenes de nuestra parroquia han participado del tradicional campamento Scout de nuestra parroquia, que se ha celebrado en la casa San Fernando, que gestiona Cáritas diocesana en San Juan de los Terreros (Almería).
Durante estos días, nuestros niños y jóvenes han podido compartir diferentes actividades, juegos, excursiones, momentos de playa y de celebración de la Eucaristía o de la Hora de las estrellas. Al final, algunos de nuestro jóvenes nos comparten sus testimonios de estos intensos días de aprendizaje de nuevas experiencias y de convivencia.
Además, este año ha sido especialmente emotivo, pues tras 20 años acompañando a los monitores y las diversas ramas durante incontables sábados, campamentos de Semana Santa y verano, y salidas varias, nuestro querido párroco Aurelio se ha despedido de nuestro grupo. Sin duda ha dejado una huella imborrable de cercanía y afecto paterno en varias generaciones que ya han pasado y en las que actualmente están, por lo cual te estaremos inmensamente agradecidos.
¡Gracias Aurelio, por ser padre de nuestros niños y jóvenes durante estos 20 años!
Ha continuación os dejamos algunas fotos de estos días y los testimonios de varios de nuestros jóvenes y monitores.
Este campamento, para mí, que yo venía sin fuerzas, sin ganas y sin esperanza, ha sacado de mí mis fuerzas, mis ganas de estar aquí con toda la gente que me apoya y me quiere.
Erika, ranger.
Para mí este campamento significa mucho. Estamos pasando días muy agradables con los niños. La verdad es que todo está saliendo muy bien, con la única pega de que Aurelio nos deja.
Encarna, monitora.





Lo que para mi ha significado este campamento ha sido algo especial. Lo primero, han sido más niños, que hace muchas años que no había tantos. Lo segundo, la despedida de nuestro párroco, que para mí ha sido una tristeza. Espero que le vaya bien y que sea muy feliz donde lo lleven. Espero el año que viene poder venir.
Loli, cocinera.
Para mí este campamento ha significado aprender a fluir, que las cosas no son justas pero que hay que aceptarlas y seguir adelante. También intentar crear una rama unida y buena, y aprovechar las ultimas oportunidades y disfrutarlas al máximo.
Miriam, monitora de ranger.





Este campamento ha sido un tiempo agradable para estar con mis compañeros de rama, aprendiendo diferentes cualidades y aprendiendo a ser mejor persona.
Enrique, ranger.
Este campamento me ha supuesto aprender a conocer a todo el mundo y no cerrar las puertas a nadie, saber escuchar a los demás y aprender a aceptar las opiniones, aunque a veces no me parezcan las mejores.
Lucía, ranger.




