«CADA VEZ QUE LO HICISTEIS CON UNO DE ESTOS, MIS HUMILDES HERMANOS, CONMIGO LO HICISTEIS»
Tras 20 años caminando con nosotros, nuestro párroco Aurelio, en diálogo con nuestro obispo D. Ginés, ha acogido la invitación por parte de nuestro pastor diocesano para dedicarse a nuevas encomiendas y dar paso a un nuevo párroco que acompañe nuestra comunidad. Con la pena en el corazón por el final de una etapa, marcada por tantos años de dedicado servicio y de momentos entrañables, elevamos nuestra gratitud a Dios por este tiempo que hemos podido caminar juntos.
¡Gracias, Aurelio! Que el Señor premie tu desinteresado servicio.
Junto a él, nuestro vicario parroquial José Antonio y nuestro diácono Antonio también salen de la parroquia destinados a otras parroquias en las que desempeñar su misión pastoral.
¡Gracias, José Antonio y Antonio! Que el Señor os pague el bien sembrado en estos dos años.
A la espera de conocer el nombre de nuestro nuevo párroco y su equipo sacerdotal en la próxima semana, nuestra comunidad se prepara con oración para acogerles como enviados del Señor. Le pedimos al dueño de la mies, que al igual que hicieron Abilio y Aurelio, nuestro nuevo párroco sea un padre con entrañas de misericordia para nuestra comunidad.

